Cenas rápidas y saludables para la semana
¿Cansado de pensar en qué cenar cada noche? ¿Buscas opciones ligeras, sabrosas y que no te quiten horas en la cocina? ¡Estás en el lugar correcto! Sabemos lo importante que es tener cenas que te nutran sin complicaciones.
Por eso, hemos preparado cuatro ideas geniales para que varíes tus menús de noche sin renunciar al sabor ni a la salud. ¡Toma nota de estas recetas sencillas y deliciosas!
1. Salmón al papillote con espárragos y limón
Una técnica de cocción fantástica para una cena ligera y llena de sabor. El papillote (cocción en un paquete de papel) mantiene la jugosidad del pescado y la frescura de los vegetales, concentrando todos sus aromas.
Ingredientes:
- 1 lomo de salmón fresco
- Un manojo de espárragos trigueros
- Rodajas de limón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Eneldo fresco (opcional)
Preparación:
Precalienta el horno a 200°C.
Coloca un trozo de papel de hornear sobre una bandeja.
Sobre el papel, pon el lomo de salmón. Rodéalo con los espárragos, previamente limpios y sin la parte leñosa.
Añade sal, pimienta, un chorrito de aceite de oliva y unas rodajas de limón sobre el salmón. Si te gusta, espolvorea un poco de eneldo.
Cierra bien el paquete de papel de hornear, formando un sobre para que no se escape el vapor.
Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el salmón esté cocido a tu gusto. Sírvelo directamente en el papillote para una presentación más original.
2. Tortilla de calabacín y queso de cabra
Una tortilla es un clásico de las cenas rápidas, pero esta versión con calabacín y el toque cremoso y fuerte del queso de cabra la eleva a otro nivel. Es una opción perfecta para aprovechar verduras y tener una cena completa en pocos minutos.
Ingredientes:
- 2 huevos grandes
- 1 calabacín pequeño
- 50g de queso de cabra
- Un chorrito de leche (opcional, para una tortilla más jugosa)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Preparación:
Lava y corta el calabacín en rodajas finas o dados pequeños.
En una sartén con un poco de aceite, saltea el calabacín a fuego medio hasta que esté tierno. Salpimienta.
En un bol, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta. Si quieres, añade un chorrito de leche.
Vierte los huevos batidos sobre el calabacín en la sartén.
Cuando la tortilla empiece a cuajarse por los bordes, desmenuza el queso de cabra por encima.
Termina de cuajar la tortilla por ambos lados. Puedes doblarla o servirla abierta.
3. Tostadas de aguacate, tomate y huevo poché
Un plato sencillo, moderno y delicioso que te hará sentir como si estuvieras en un restaurante de brunch. Las tostadas son un lienzo en blanco para la creatividad, y esta combinación es un acierto seguro.
Ingredientes:
- 2 rebanadas de pan de masa madre o integral
- 1 aguacate maduro
- 1 tomate de rama
- 2 huevos
- Aceite de oliva, sal y pimienta
- Semillas de sésamo o chía (opcional)
Preparación:
Tuesta las rebanadas de pan en una tostadora o en la sartén hasta que estén doradas.
Mientras, prepara el huevo poché. Hierve agua en una olla con un chorrito de vinagre. Remueve para crear un remolino y, con cuidado, echa el huevo en el centro. Cocina durante 3-4 minutos para que la clara cuaje y la yema quede líquida.
Machaca el aguacate en un bol y salpimienta. Úntalo generosamente sobre las tostadas.
Corta el tomate en rodajas y colócalo sobre el aguacate.
Saca los huevos del agua con una espumadera, escurre bien y colócalos sobre las tostadas. Termina con un chorrito de aceite de oliva y semillas.
4. Bowl de quinoa con pollo y verduras asadas
Una cena completa y equilibrada en un solo bol. La quinoa, rica en proteínas y fibra, es la base perfecta para combinar con pollo y las verduras de temporada que más te gusten. Es un plato muy versátil y nutritivo.
Ingredientes:
- 100g de quinoa
- 1 pechuga de pollo
- Un mix de verduras (brócoli, pimiento rojo, cebolla)
- Aceite de oliva, pimentón dulce, sal y pimienta
- Vinagreta de limón (zumo de limón, aceite de oliva, sal)
Preparación:
Lava la quinoa y cuécela según las instrucciones del paquete. Reserva.
Corta las verduras en trozos pequeños y la pechuga de pollo en dados.
En una bandeja de horno, mezcla las verduras y el pollo con aceite de oliva, pimentón dulce, sal y pimienta.
Hornea a 200°C durante 20-25 minutos, o hasta que el pollo esté dorado y las verduras tiernas.
En un bol grande, pon una base de quinoa cocida. Añade por encima el pollo y las verduras asadas.
Termina con un chorrito de vinagreta de limón para darle un toque fresco.
Esperamos que estas cuatro ideas te inspiren y faciliten la planificación de tus cenas. ¡Buen provecho!